Sistema digestivo y excretor
El aloe vera se conoce desde tiempos remotos como regulador del sistema digestivo. Sus enzimas y coenzimas ayudan a la digestión por su acción bactericida que libera al aparato digestivo de las bacterias innecesarias para mejorar la digestión y su actividad antinflamatoria ayuda a digerir mejor los alimentos.
Las úlceras estomacales y duodenales se pueden tratar con una cucharada sopera de aloe dos o tres veces al día disueltas en agua. Sirve como agente alcalinizador para contrarrestar la acidez excesiva, recuperando el PH interno del estómago. Además su poder regenerador ayuda a recuperar las mucosas intestinales y estomacales, algo muy importante en las ulceras ya que colabora en la regeneración de los tejidos dañados.
La digestión lenta y la pesadez estomacal pueden ser tratadas con una cucharada de jugo de aloe antes de las comidas para facilitar la digestión gracias a la acción de las enzimas y coenzimas que lleva en sus componentes. También en las acidosis crónicas tomar jugo de aloe antes de cada comida ayuda a reducir la acidez.
Su acción antioxidante es muy útil para ayudar a destruir los radicales libres que se producen en el proceso de la digestión.
