Cultivo y mantenimiento del aloe vera
Al aloe vera jamás podrás unirlo con estos dos factores: el frío extremo (menos de 0ºC) y el exceso de agua, por el contrario resiste perfectamente la falta del agua, y también las plagas.
Para cultivar el aloe vera se recomienda hacerlo en una maceta de barro ya que no obtendrás mejores resultados por hacerlo en una maceta de plástico. Si te encuentras interesado en saber cómo cultivarlo, debes colocar tierra común y poner 50% de turba. No te olvides de colocar un drenaje de dos dedos de gravilla. Bueno, una vez seguidos estos pasos, debes cubrir la planta hasta el momento en que nacen las hojas, por lo tanto, deberás esperar aproximadamente dos semanas para regarla. Si te interesa saber donde es mejor colocarla, pues en un lugar donde no escasee la luz del sol y en invierno debes protegerla del frío. Observarás su reproducción mediante hijos que nacerán alrededor de la misma. Debes separarlos cuando tengan ya un crecimiento de cuatro dedos de altura, puedes hacerlo de dos formas:
Trata de encontrar con tus dedos la unión de madre e hijo y sepáralos (con todas sus raíces), y puedes aprovechar para recortar las raíces de la madre si es que las tiene muy largas (con mucho cuidado de no dañarla), agrega abono vegetal cuando vayas a plantar a los “hijos” y deja pasar dos semanas para regarlo y no los expongas directamente al sol.
Asegúrate de que no haya otras plantas de aloe vera cerca, ya que hay diferentes tipos de aloe y tu planta se puede polinizar por otra clase y las semillas de vuelven híbridas (ten cuidado con eso y ten en cuenta que el viento es un agente polinizador que debes cuidar).
